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 Rincón Poético

A NUESTROS LECTORES: CREEMOS SINCERAMENTE QUE  LA LECTURA DE LOS POEMAS QUE VAN A ENCONTRAR EN ESTE RINCÓN DE PAZ, LES TRAERÁ UN PROFUNDO SENTIMIENTO DE AMOR Y LES AYUDARÁ A APARTARSE, AUNQUE SEA POR UNOS POCOS MINUTOS, DEL "MUNDANAL RUIDO" DE LA MANERA ACTUAL DE VIVIR.

                              ( Vea nuestra página Rincón Poético II al final)

                                 ENSEÑANZAS

                             (Autor Desconocido)

 

                   No  detengas   jamás  la  planta  herida

                   en  el  rudo  sendero  del  dolor,

                   que  recompensa  bella  está   ofrecida

                   para  aquel  que  lo  anduvo  sin  temor.

 

                   Tú  no  eres  tú,  tan  sólo  eres,  la  sombra

                   que  surge  y  se  destruye  cada  vez,

                   eres  la  sombra  efímera  que   asombra

                   al   mundo,  y  sin  embargo,  nada  es.

 

                   Pero  hay  en  ti,  escondida   tras  el  velo

                   que  la  belleza  oculta  tras  su  faz,

                  el  alma  eterna  que  anhelando  el  cielo,

                   desdeña  lo  ilusorio  y  lo  fugaz.

 

                   Si  quieres  alcanzar  paz  y  reposo

                   no  des  tregua  jamás  a  tú  labor,

                   ¡ Los  campos  venideros,  afanosos

                   ve  llenando  de   granos,  sembrador!

 

                   Tus  méritos  serán  semillas  plenas

                   que  el  día  de  la  gran  recolección

                   te  pagarán  con  creces  las  faenas,

                   convertidas  en  premios  y  bendición.

 

                   Por  bien  que  te  halles  a  la  luz  brillante

                   que  el  Sol  te  brinda  en  todo  su  esplendor,

                   deja  sitio  al  cansado  caminante

                   y  ¡  eclípsate  en  la  sombra  vencedor !

                        

                    Jamás  niegues  al  llanto  peregrino

                   las  fuentes  de  tus  ojos,  y  al  correr

                   alfombrarán  de  flores  tú  camino

                   que  es  la  Ley  justa  en  su  poder.

                  

                    El  torbellino  negro  de  la  vida

                   contempla  con   humana  decepción,

                   en  su  forma    viva,  estremecida

                   de   toda  miseria  la   expresión…

 

                       

             

   R I M A  #  VIII:
 
Gustavo Adolfo Bécquer

 

Cuando miro el azul horizonte

    perderse a lo lejos,

al través de una gasa de polvo

    dorado e inquieto,

me parece posible arrancarme

    del mísero suelo,

y flotar con la niebla dorada

    en átomos leves

    cual ella deshecho.

 

Cuando miro de noche en el fondo

    oscuro del cielo

las estrellas temblar, como ardientes

    pupilas de fuego,

me parece posible a do brillan

    subir en un vuelo,

y anegarme en su luz, y con ellas

    en lumbre encendido

    fundirme en un beso.

 

En el mar de la duda en que bogo

    ni aun se lo que creo;

Y sin embargo, estas ansias me dicen

    que yo llevo algo

    divino aquí dentro!...

 

           La Voz de Dios

 

     Dios nos habla a todas horas

     con suavísimos acentos;

     nos habla como a hurtadillas,

     nos habla como en secreto,

     con un rumor tembloroso

     de canciones y de besos;

     más andamos distraídos

     y escucharle no sabemos.

 

     Hay que vivir de rodillas,

     hay que vivir en acecho

     de esas plabras tan dulces,

     de esos avisos tan tiernos;

     hay que vivir siempre en vela,

     puesta la mano en el pecho,

     siempre alerta los oídos

     y los párpados abiertos;

     hay que despertar el Angel

     que todos llevamos dentro,

     mientras la bestia se rinde

     vencida del torpe sueño.

 

          (Ricardo de León)

 

 

                      "La Advertencia"

    (De la Revista Teosófica Cubana de Abril de 1939)

 

             Pasó el filósofo y me dijo:

             "Yo puedo darte la verdad"

             Distraído por una nube,

             dejé al filósofo pasar.

 

             Pasó el filántropo y me dijo:

             "Ven al festín de mi bondad"   

             Seducido por una rosa,

             no tuve tiempo de llegar.

 

             Pasó un hada que iba cantando:

             "¿Qién quiere la felicidad...?"

             Pero tan rápida volaba,

             que era imposible de alcanzar.

 

             Pasó el amor y me hizo señas:

             con sonrisa confidencial;

             Pero detrás de un niño ciego,

             ¿Quién se podía aventurar?

 

             Pasó otro día la esperanza,

             pasó la generosidad.

             ¡Ay de mi, con ninguna de ellas

             me decidía yo a marchar!

 

             Pasó al fin la sabiduría,

             y me dijo con gravedad:

             "Ten cuidado, que ya no queda

             sino una sola por pasar....

 

             Autor: Leopoldo Lugones

 

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        Tumba de José Martí

    Cementerio de Santa Ifigenia

                Santiago de Cuba  

 

 

          Yo quiero cuando me muera,

      Sin patria pero sin amo.

      Tener en mi tumba un ramo,

      De flores y una bandera.

                           José Martí

 

 

     POEMAS Y PENSAMIENTOS DE JOSE MARTI

Como un humilde homenaje a la memoria del insigne literato, poeta, patriota y pensador cubano, les ofrecemos a continuación algunas de sus obras:

 “En el espíritu del hombre están, en el espíritu de cada hombre, todas las edades de la naturaleza. Una es el alma humana y múltiples sus aposentos pintorescos, la tierra está llena de espíritus, el aire está lleno de almas” 

 “Yo suelo no acordarme de mi daño, mas que cuando los demás suelen sufrir por mi. Pero cuando yo sufro y no mitiga mi dolor, el placer de consolar el sufrimiento ajeno, me parece que en mundos anteriores he cometido una gran falta, que mi merecida peregrinación por el espacio me la ha traído a venir purgar aquí, y es más desgarradora mi pena al pensar en el dolor y el sufrimiento que les espera a estos hombres que le están causando el mal a otros a sabiendas.”

 Después de estos dos pensamientos hermosos, queremos ofrecerles tres de sus poemas, el primero, poco conocido, pero con un contenido teosófico extraordinario,  el segundo, muy conocido y popular, un canto a la amistad, y el tercero, con muchas estrofas dignas de un profundo análisis ; estimamos que cada uno de sus versos es una  expresión sublime de su iluminada naturaleza espiritual.

De los “Versos Libres” escritos en 1882, escogemos este interesantísimo Poema.

YUGO Y ESTRELLA

 Cuando nací, sin sol, mi madre dijo:

“Flor de mi seno, Homagno generoso,

De mi y de la creación suma y reflejo,

Pez que en ave y corcel y hombre se torna,

Mira estas dos, que con dolor te brindo,

Insignias de la vida: ve y escoge.

Este, es un yugo: quien lo acepta, goza.

Hace de manso buey, y como presta

Servicio a los señores, duerme en paja

Caliente, y tiene rica y ancha avena.

Esta, oh misterio que de mi naciste

Cual la cumbre nació de la montaña,

Esta, que alumbra y mata, es una estrella.

Como que riega luz, los pecadores

Huyen de quien la lleva, y en la vida,

Cual un monstruo de crímenes cargado,

Todo el que lleva luz se queda solo.

Pero el hombre que al buey sin pena imita,

Buey vuelve a ser, y en apagado bruto

La escala universal de nuevo empieza.

El que la estrella sin temor se ciñe,

¡Como que crea, crece!

 

Cuando al mundo

De su copa el licor vació ya el vivo;

Cuando, para manjar de la sangrienta

Fiesta humana, sacó contento y grave

Su propio corazón; cuando a los vientos

Del Norte y Sur vertió su voz sagrada,

La estrella como un manto, en luz lo envuelve,

Se enciende, como a fiesta, el aire claro,

Y el vivo que a vivir no tuvo miedo,

¡Se oye que un paso más sube en la sombra!”

 

--Dame el yugo, oh mi madre, de manera

Que puesto en él de pie, luzca en mi frente

Mejor la estrella que ilumina y mata.

 

 De sus “Versos Sencillos”, el número XXXIX:

 

 

 LA ROSA BLANCA                                 

                                                                                             

Cultivo una rosa blanca,
En Julio como en Enero
para el amigo sincero

Que me da su mano franca.

 

 

Y para el cruel que me arranca

El corazón con que vivo                                                                       

Cardo ni ortiga cultivo

Cultivo la rosa blanca.  

                                                                                   

 

De sus “Flores del Destierro”:

 

 CUAL DE INCENSARIO ROTO….

 Cual de incensario roto huye el perfume

Así de mi dolor se escapa el verso:

Me nutro del dolor que me consume.

De donde vine, ahí voy: al Universo.

 

 Cirio soy encendido en la tormenta:

El fuego con que brillo me devora

Y en lugar de apagarme me alimenta

El vendaval que al temeroso azora.

 

Yo nunca duermo: al despertarme, noto

En mí el cansancio de una gran jornada

A donde voy de noche, cuando, roto

El cuerpo, hundo la faz en mi almohada.

 

 ¿Quién, cuando a mal desconocido postro 
 
Mis fuerzas, me unge con la estrofa blanda,

Y de lumbre de amor me baña el rostro

Y abrir las alas y anunciar me manda?

 

 ¿Quién piensa en mí? ¿Quién habla por mis labios                                                       

Cosas que en vano detener intento?

¿De dónde vienen los consejos sabios?

¿A dónde va sin rienda el pensamiento?

 

Ya no me quejo, no, como solía,

De mi dolor callado e infecundo:

Cumplo con el deber de cada día

Y miro herir y mejorarse el mundo.

 

Ya no me aflijo, no, si me desolo

De verme aislado en mi difícil lucha,

Va con la eternidad el que va solo,

Que todos oyen cuando nadie escucha.

 

Qué fue, no sé: jamás en mí di asiento

Sobre el amor al hombre, a amor alguno,

Y bajo tierra, y a mis plantas siento

Todo otro amor, menguado e importuno.

 

La libertad adoro y el derecho.

Odios no sufro, ni pasiones malas:

Y en la coraza que me viste el pecho

Un águila de luz abre sus alas.

 

 Vano es que amor solloce o interceda.

Al limpio Sol mis armas he jurado

Y sufriré en la sombra hasta que pueda

Mi acero en pleno Sol dejar clavado.

 

Como una luz la férvida palabra

A los temblantes labios se me asoma:

Mas no haya miedo que las puertas abra

Si antes el odio y la pasión no doma.

 

Qué fue, no sé: pero yo he dado un beso

A una gigantesca y bondadosa mano

Y desde entonces, por donde hablo, impreso

Queda en los hombres el amor humano.

 

Ya no me importa que la frase ardiente

Muera en silencio, o ande en casa oscura

Amo y trabajo: así calladamente

Nutre el río a la selva en la espesura.

 

Nuevo A CONTINUACION LES VAMOS A ENTREGAR ALGUNOS DE SUS "VERSOS SENCILLOS" DE GRAN CONTENIDO ESPIRITUAL.

 

          XXVI

                             Cuando al peso de la cruz

                             El hombre morir resuelve                            

                             Sale a hacer bien, lo hace y vuelve

                             Como de un baño de luz.

I

Yo vengo de todas partes,

Y hacia todas partes voy:

Arte soy entre las artes,

En los montes, monte soy.

 

Yo he visto en la noche oscura

Llover sobre mi cabeza

Los rayos de lumbre pura

De la divina belleza.

 

Todo es hermoso y constante,

Todo es música y razón,

Y todo, como el diamante,

Antes que luz es carbón.

 

                        Yo sé de Egipto y Nigricia,

                                          Y de Persia y Xenophonte;

                                          Y prefiero la caricia

                                          Del aire fresco del monte.

Yo sé las historias viejas

Del hombre y de sus rencillas;

Y prefiero las abejas

Volando en las campanillas.

 

III

Denle al vano el oro tierno

Que arde y brilla en el crisol:

A mi denme el bosque eterno

Cuando rompe en él el Sol.

 

 

 

                                            

                               

 Presione para acceder al Nº II:  Rincón Poético II

 

      

              

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